06003nam a2200229 a 450000100060000000300090000600700030001500800400001804000230005808000100008110000330009124500300012426000540015430000280020849000250023650000460026150540540030752012650436194200060562699900150563295201260564781147AR-LpUBPta040520s1970 mx g 000 0 spa d aAR-LpUBPcAR-LpUBP a7.0141 aBaudrillard, Jeand1929-200710aEl sistema de los objetos aMéxico DF : bSiglo Veintiuno Editores, c1969. aviii, 229 p. ; c18 cm.0 aTeoría y crítica aNotas bibliográficas al pie de página a • INTRODUCCIÓN (Pág. 1). A. EL SISTEMA FUNCIONAL O EL DISCURSO OBJETIVO • I. Las estructuras de colocación (Pág. 13). ◦ El entorno tradicional (Pág. 13). ◦ El objeto moderno liberado de su función (Pág. 15). ◦ El interior modelo (Pág. 17). ◦ ¿Hacia una sociología de la colocación? (Pág. 24). ◦ El hombre de colocación (Pág. 26). • II. Las estructuras de ambiente (Pág. 31). ◦ Los valores de ambiente: el color (Pág. 31). ◦ Los valores de ambiente: el material (Pág. 39). ◦ El hombre de relación y de ambiente (Pág. 46). ◦ Los valores de ambiente: el gestual y las formas (Pág. 51). ◦ Estilización, manejo, envoltura (Pág. 57). • III. Conclusión: naturalidad y funcionalidad (Pág. 71). • ANEXO: El mundo doméstico y el automóvil (Pág. 74). B. EL SISTEMA DISFUNCIONAL O EL DISCURSO OBJETIVO • I. El objeto marginal, el objeto antiguo (Pág. 83). ◦ Su valor de ambiente: la historialidad (Pág. 83). ◦ Su valor simbólico: el mito del origen (Pág. 84). ◦ La "autenticidad" (Pág. 86). ◦ El síndrome neocultural: la restauración (Pág. 87). ◦ Sincronía, diacronía, anacronía (Pág. 91). ◦ La proyección inversa: el objeto técnico en el primitivo (Pág. 93). ◦ El mercado de lo antiguo (Pág. 95). ◦ El neoimperialismo cultural (Pág. 96). • II. El sistema marginal: la colección (Pág. 97). ◦ El objeto abstraído de su función (Pág. 97). ◦ El objeto pasión (Pág. 99). ◦ El más hermoso de los animales domésticos (Pág. 101). ◦ Un juego serial (Pág. 102). ◦ De la cantidad a la calidad: el objeto único (Pág. 104). ◦ Objeto y hábitos: el reloj de pulsera (Pág. 106). ◦ El objeto y el tiempo: el ciclo dirigido (Pág. 108). ◦ El objeto encerrado: los celos (Pág. 112). ◦ El objeto desestructurado: la perversión (Pág. 113). ◦ De la motivación serial a la motivación real (Pág. 118). ◦ Un discurso para sí mismo (Pág. 120). C. EL SISTEMA META Y DISFUNCIONAL "GADGETS" Y ROBOTS • La connotación técnica: el automatismo (Pág. 125). • La trascendencia "funcional" (Pág. 126). • Aberración funcional: el gadget (Pág. 129). • Seudofuncionalidad: el chisme (Pág. 131). • Metafuncionalidad: el robot (Pág. 136). • Los avatares de la técnica (Pág. 141). • La técnica y el sistema inconsciente (Pág. 146). D. EL SISTEMA SOCIOIDEOLÓGICO DE LOS OBJETOS Y DEL CONSUMO • I. Modelos y series (Pág. 155). ◦ El objeto preindustrial y el modelo industrial (Pág. 155). ◦ El objeto "personalizado" (Pág. 158). ◦ La identidad del modelo (Pág. 162). ◦ Del modelo a la serie (Pág. 164). • II. El crédito (Pág. 177). ◦ Derechos y deberes del ciudadano consumidor (Pág. 177). ◦ La precesión del consumo: una ética nueva (Pág. 180). ◦ El constreñimiento de compra (Pág. 181). ◦ El milagro de la compra (Pág. 182). ◦ Antigüedad del objeto doméstico (Pág. 184). • III. La publicidad (Pág. 186). ◦ Discurso sobre los objetos y discurso-objeto (Pág. 186). ◦ El imperativo y el indicativo publicitarios (Pág. 187). ◦ La lógica de Santa Claus (Pág. 188). ◦ La instancia maternal: el sillón Airborne (Pág. 190). ◦ El festival del poder de compra (Pág. 195). ◦ Gratificación y represión: la doble instancia (Pág. 198). ◦ La presunción colectiva (Pág. 202). ◦ ¿Un nuevo humanismo? (Pág. 206). ◦ ¿Un nuevo lenguaje? (Pág. 212). • CONCLUSIÓN: HACIA UNA DEFINICIÓN DEL CONSUMO (Pág. 223).  aEn las llamadas sociedades de consumo los objetos ya no se producen, ante todo, para dar satisfacción a las necesidades primordiales del hombre, ni tampoco a esas necesidades secundarias, pero no menos reales, de la comodidad, el esparcimiento, el lujo exótico. Estas tareas las puede cumplir con tal facilidad una moderna sociedad industrial superdesarrollada que su dinamismo se volvería superfluo si sólo tuviese como cometido la satisfacción de lo que el hombre real, natural y tradicionalmente, ha requerido para su existencia humana. Los más pulidos e impresionantes de los objetos que el sistema de producción crea no están destinados al consumo en la expresión "absoluta" del término. No serán "devorados" ni "asimilados", pues ya no los satisfacen las primarias, sino que se han convertido en signos de un juego freudiano en el que participan las más profundas motivaciones del hombre. Gracias a la exculpación del individuo ante sí mismo, el hombre que se enajena en la producción se recupera a sí mismo en la adquisición; y en la tenencia renovable de objetos —cuya existencia es varias veces más breve que la suya propia— el hombre se siente sobrevivir ante la repetida mortalidad de los mismos signos. 6_ c2403d2403 00102udc4070aarmpcdabarmpcdacPRESd2026-08-05o7.014 B 137p001900r2026-08-05t1w2026-08-05yLBzSector Diseño